¡Uf, qué calor! ¿Quieres un helado?

¡Uf, qué calor! ¿Quieres un helado?

  • Lunes, 7 Septiembre, 2020 - 08:00
  • gastronomia7islas.com
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Estamos en la estación por excelencia, el verano. Un helado -alimento y placer- es el postre ideal y una magnífica idea como merienda.
 
La estacionalidad del negocio y la crisis ha creado una fuerte brecha entre los negocios dedicados a elaborar y dispensar este “frío” y dulce manjar artesanal. Son elaborados por manos maestras, con oficio, creando productos de una altísima calidad y de sabores inolvidables.
 
En Canarias, durante los últimos años pocas aperturas de locales dedicados a este subsegmento, por el contrario, hemos asistido al cierre de muchos establecimientos. Cómo no recordar las heladerias y dulcerías de todo la vida.
 
Helados variados, cremosos o duros, servidos en vasitos, cucuruchos, cortes, en forma de polos, y también horchata, leche merengada, granizados, batidos de helados y dulces variados: El complemento ideal para hidratarnos y disfrutar del genuino sabor del verano.
 
No podemos dejar de citar a las incombustibles "California Ice", esas pequeñas heladerías móviles con su característico guineo musical, reclamo inconfundible de su llegada, que durante varios años parecieron desaparecer pero siguen refrescando y pareciera que el tiempo no pasa por ellos.
 
El helado es un producto obtenido por congelación, previa mezcla por agitación para la incorporación de aire y uniformidad en la textura, de una mezcla compuesta de productos lácteos, grasa, edulcorantes o sustitutos de edulcorantes, huevo, saborizantes, acidulantes, estabilizadores y emulsivos de acuerdo con la legislación alimentaria.
 
El helado es un sistema complejo en el que coexisten elementos en solución, como azúcares, sales y minerales de la mezcla, en solución coloidal, como la proteína de la leche y los hidrocoloides. Tanto la grasa como el aire están en una emulsión o dispersión que al congelarse presentan un estado físico semisólido en el que se encuentran ingredientes cristalizados, gelificados, así como líquidos y gaseosos, lo que presenta innumerables reacciones fisicoquímicas.
 
Los diversos tipos de helados aportan cantidades significativas de los diversos grupos de nutrientes, es decir, alimentan y pueden tener un papel relevante en la dieta.
 
El consumo de helados, incluso de aquellos más calóricos (helados de crema), puede ser fácilmente integrado en la dieta diaria sin que ello suponga un desequilibrio en la misma, ya que implicaría un aporte máximo de un 15% del total de las calorías que deben proporcionarnos diariamente los alimentos.
 

 

 

 

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