Una copa para dos (2ª Parte)

Una copa para dos (2ª Parte)

  • Jueves, 1 Octubre, 2020 - 10:15
  • Rasa Strankauskaite
  • Opinión
  • Comentarios
 
Se fueron de aventura a la isla de La Palma. Ya en la isla bonita ella le susurro en voz bajita:
 
- Nos vamos a conectar con el sonido del agua, tenemos que cruzar unos 13 túneles que fueron excavados a mano en 1900. Si cruzamos el primero que es de unos 87 metros de longitud y la oscuridad no nos come, todo irá bien ¡calma! La linterna nos ayudará y saliendo de cada túnel habrá una ventana para mirar el paisaje y vivir el momento. No te voy decir en cuál, pero en uno de ellos el sonido del agua se va intensificar hasta que.... ¡zas! impresionante Caldera de fondo, unas cortinas de lluvia cayendo, un abrazo interrumpido con besos húmedos, unas cascadas ante nosotros y una copa para dos.
 
¡Qué plan más interesante!
 
Miguel sabía cómo era su chica, así que solamente sonrió pensando en los vinos de montaña. No entendía cómo jamás se preguntó de la zona que proceden los vinos que compartía con sus amigos, no sabía por qué nunca se interesaba por el terruño, por qué no investigaba sobre las personas que estaban detrás de cada vino. Quizás no lo sabía que depende mucho de la naturaleza, pero también de lo que se pueda y uno lo haga en los viñedos, de las prácticas en la bodega. Entendió que había bebido los vinos por modas, los elegía por marcas clásicas, se abrían las botellas sin buscar nuevas sensaciones en los vinos ignotos. Ahora mira cada botella de vinos con otra mirada, los clasifica como ella le enseño en los vinos de llanuras, vinos de ríos y vinos de montaña, en vinos para beber a sorbos lentos y otros que mejor no beberlos.
 
Los dos eran muy diferentes pero lo bello no reside en la igualdad sino en la diferencia. Ella era un caos, con sueños llenos de locura, una persona que amaba su trabajo, pero no así misma. Sara era un sumiller que sabía cómo hacer disfrutar con los vinos a los demás, era buena comunicadora que seguía con esfuerzo paciente emocionando con cada sorbo y transmitiendo el carácter de los vinos. Muchísimos años, ese era su propósito, conocía bien los vinos canarios porque con ellos había crecido como profesional pero no sabia valorarse y conseguir lo que se merece de la vida, tenía que aprender a venderse y apostar por ella misma.
 
Él era al revés que ella, todo un orden, un empresario de todo calculado y el saber medir. Miguel amaba su vida, las circunstancias le habían llevado a vivir de esta manera con objetivos claros, con mucho amor propio, sin interrupciones en la agenda y sobresaltos en su día a día. El reconoció que había luchado para vivir esta libertad y para nada quería cambios o eso pensaba hasta que un día se dio cuenta que desayunar de pie en la cocina solo, sin compartir con alguien no era la vida que había soñado. Pero más adelante en los próximos capítulos buscará otra manera de vivir incluso hará hasta lo imposible para compartir la luz con Sara. Los sentimientos y las prioridades cambiarán, se dará cuenta que la verdadera libertad es hacer lo que amas. También Sara cambiará y aprenderá muchísimo de él, verá lo equivocada que estaba con muchas relaciones de su vida. Hay personas que en vez de amarte te enseñan a amarte. Y es ahí donde ella entendió lo valioso que ha sido conocerle y compartir una copa para dos.
 
Ambos vivían el momento, pero no en el momento, así que Sara decidió llevarle a atravesar los 13 túneles de agua de la más conocida ruta del senderismo de La Palma con una botella de espumoso palmero en la mochila bajo el chubasquero que se va mojar. A pesar de sus miedos a la oscuridad, a los espacios cerrados y sufrir el vértigo quiso preparar esta experiencia para ambos.
 
Ni le preguntó si le gustaría caminar medio agachado, en una zona húmeda y fresquita con un casco y una linterna cruzando unos 13 túneles. Ella recordó que una vez cruzó esa misma ruta arrastrando una amiga que iba con ella, ambas corriendo y torcidas, pero hicieron la ruta feliz. Aquella vez hicieron la ruta en un tiempo récord pero el sonido del agua, las gotas cayéndose por las rocas se grabaron para siempre. Esos recuerdos tan valiosos empujaron a seguir con la idea de cruzar el primer túnel. Si haces uno, el siguiente se hará por orgullo propio. Así que decidió no reconocer que el miedo existe y ha seguido con su plan de contacto con la Naturaleza. Quería hacerlo para sentir la presencia del agua de esta espectacular caminata y lo más bonito que en casi todo el recorrido no hay cobertura del móvil. Eso significa estar los dos en los Nacientes de Marcos y Cordero, envueltos en el sonido del agua, miles de flores, brezos y pinos con pajaritos cantando... y sobre todo largas horas de besos que cuentan lo callado, sentir los latidos del corazón y una botella de vino Zorongo Reserva familiar Brut Nature con una crianza de 30 meses.
 
 
 
 
 
 
Una copa para dos (2ª Parte)
 
 
Es un vino de la bodega Castro y Magán S.L de dos enólogos, Constancio y Nancy, que por el año 1997 llegaron a la isla de vacaciones y se quedaron porque se enamoraron de la zona en el municipio de Tijarafe, de su terreno difícil de trabajar, de tantos microclimas y variedades de vides, de las cuevas excavadas en el monte Bellido para dormir sus vinos y tantas labores por hacer. Es la vida soñada y hoy en día no se arrepienten de haber elegido esta zona para embotellar los vinos. Es la zona donde un azul intenso dormita y el verde de viñas calmas, se encuentra en el Noroeste de La Palma, en el norte limita con Puntagorda. Es la zona reconocida por su gente humilde y trabajadora, por sus famosos vinos de Tea, de albillos criollos, de Prietos excelentes. Un lugar de las viñas en la gloria, los viñedos por encima de mar nubes.
 
El vino espumoso Zorongo Reserva Familiar es interesante porque Nancy hace el degüelle según el pedido de cada cliente con mínimo de 30 meses de crianza. Sara en el año 2005 había recibido un masterclass de Jaume Gramona que en aquel tiempo trabajaba en el Instituto de Cava y desde aquel día iba explicando a los clientes y alumnos sobre lo aprendido y sobre todo la autolisis y la importancia de revisar la fecha de degüelle de cada botella. Es importante revisar esta fecha ya que a partir de la misma comienza una tercera crianza sin la defensa de las lías, por lo tanto, oxidativa. Así que aparte de disfrutar quería explicar a Miguel las virtudes de vinos espumosos, tan románticos entre dos corazones y tan festivos si se comparte con un grupo de personas. Es una mezcla de listán blanco y albillo criollo. Este albillo aparte de crecer por encima de mar de nubes no es el mismo que en la península, es un cruce de listán blanco y verdello con una extraordinaria acidez, fresca y viva.
 
Al día siguiente fueron a comer al kiosko La Zamora, un sencillo chiringuito de la playa donde se come un pescado fresco recién sacado del mar infinito. Oyendo el mar probaron un poco de queso ahumado de la isla ya que había presumir de los quesos más grandes del país y de las maderas que se utilizan para ahumar, compartieron unas papitas bañadas en mojo picón, unos camarones dulzones y el Dorado abierto por la mitad, sin parafernalias con sal de Fuencaliente, poco hecho y sabroso, acompañado con el mismo vino espumoso que tomaron ayer al cruzar los 13 túneles del agua. Sara empezó explicando los 5 sentidos, oyeron las diminutas burbujas a susurrar, apreciaron el precioso color dorado y los rosarios subiendo, olieron los perfumes sugerentes entremezclados de larga crianza: miel, cítricos, crema pastelera sobre hojaldre caliente, en la boca sintieron el juego de la complejidad de sutiles y tiernas burbujas y lo bien que acompañan con su riqueza y vinosidad al pez Dorado servido al desnudo, con sal y el fuego justo. Sara estaba feliz observando a su chico disfrutar de la vida, de momentos sabrosos, se sentía orgullosa de un espumoso que no era un cava, ni Corpinnat, ni champán, pero hecho bajo el mismo método, el método tradicional o también llamado el método champen Oise. Las burbujas volcánicas ya habían sembrado el placer inusitado.
 
Sara no aguanto esperar el momento de la sobremesa, de los almendrados y la malvasía dulce para preguntar a Miguel sobre el vino… Amor, ¿a qué sabe el vino?
 
Sus notas aromáticas elegantes y tan sutil efervescencia seducen, su excelente equilibrio sostenido con rica vinosidad permite acompañar muy bien los platos servidos, es un vino equilibrado, redondo, intenso en esta mesa, pero te voy a recordar tus palabras dichas en nuestra primera cata de vinos. “El vino es lo que es y sin embargo es muy distinto como se nos aparece. Depende de cada momento, de nuestro estado de ánimo, de amor que sentimos levantando la copa
 
“ Así es hoy con la brisa del mar sabe fresco y complejo, pero ayer sobre tu piel era más salino, muy vivo, mucho más tierno y deseable, eran burbujas volcánicas con emoción y amor. Fue un placer inimaginable, la palabra que no pudo ser dicha, un deseo inconfesable. Fue un momento que vale una vida.
 
Continuará ...
 
 
 
 
 
 
Una copa para dos (2ª Parte)

 

 

 

0 Comentarios

Deja un comentario