¿Apetece un cafelito?

¿Apetece un cafelito?

  • Lunes, 14 Diciembre, 2020 - 08:00
  • Eugenia Hernández Marrero
  • Opinión
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El universo se para y todo es importante cuando nos tomamos una humilde taza de café.
 
Además de ser una bebida estimulante o que a día de hoy, es la bebida sin alcohol que más utilizamos para socializar con el resto de la sociedad, surge la corriente que afirma que tomar café adelgaza y desde aquí afirmamos que según con qué lo acompañemos.
 
La tabla nutricional del café nos cuenta que en sí mismo no contiene más que un 0,02% de grasas por cada 100 ml, unos 40 mg de cafeína y algunas vitaminas del grupo B en distintas cantidades apenas apreciables. Más allá de esto es prácticamente agua en un 99,40% con lo que no, el café no engorda, lo que nos hace subir de peso es sin duda la compañía. 2250 millones de tazas de café consumidas a diario en el mundo no pueden estar equivocadas.
 
Y no me refiero a la persona que se sienta con nosotros a compartir vivencias, noticias, secretos o silencios, me refiero a la cucharadita, terrón o azucarillo que le incorporamos; La tostada de la mañana o el dulce de la media tarde; El almuerzo de negocios previo o la tarta del cumpleaños,… por poner unos ejemplos que nos hagan caer en la cuenta.
 
La producción de café crece exponencialmente año tras año en cada una de sus múltiples variedades, mientras nuestro porcentaje de obesos lo hace prácticamente a la vez y es cuando nos preguntamos si de verdad el café es bueno, si adelgaza, en qué circunstancias debería evitarlo o en cuales incluirlo en la dieta y cómo.
 
Lo primero que debemos saber del café es que se trata de una bebida excitante por su contenido en cafeína. Con esto las personas con padecimientos cardiovasculares ya se pueden hacer a la idea de que deberían restringir su uso al igual que las personas que padezcan cefalea, diabetes o cirrosis. Por otro lado el contenido en cafeína no hace bien alguno a según qué sectores sensibles en la población. Caso de embarazo, lactancia o menores. Y mientras los estudiantes abusan sin control por la creencia de que ayuda a concentrarse, más allá de eso, la falta de descanso necesario por la ingesta excesiva de café le hace un flaco favor a los boletines de notas.
 
Los estudios son contradictorios en cuanto a los beneficios para la salud que supone el consumo de café, y se extraen resultados similares en cuanto a los efectos negativos del consumo. Asimismo, se ha vinculado a la cafeína como irritante del sistema digestivo, por lo cual deben evitar consumir esta bebida las personas que sufren o tengan antecedentes de gastritis o úlcera péptica. Además, a menudo no está claro si esos riesgos o beneficios están ligados a la cafeína o bien a otras sustancias químicas presentes en el café (y si el descafeinado tiene los mismos beneficios y riesgos).
 
 
CAFÉ, COPA Y PURO…
 
Un café sí, pero sin excesos y que siempre sea de calidad, sólo pero delante de una buena conversación y evitando siempre lo que podríamos denominar los «flecos de complemento». Flecos como el cigarro, el dulce, el exceso en su ingesta, la falta de calidad del café y otros factores que hacen un suma y sigue en la decisión de tomarnos un cafecito.
 
El origen, la molienda, el tueste o el infucionado y hasta la marca de la máquina de café hacen mella en su sabor. Mejor sólo, recién molido, de tueste natural y a poder ser orgánico.
 
A partir de estas premisas, todo lo demás es añadirle extras que en poco o nada nos benefician.
 
Indudablemente la cultura, las costumbres adquiridas a lo largo de los años y la necesidad de cafeína a la que acostumbramos a nuestro organismo hacen que sea difícil llegar a “desengancharse del café” por tanto y como siempre decimos, mesura, cabeza y equilibrio para mantener una alimentación lo más saludable posible sin la necesidad de esos extras que con sus flecos vienen a arruinar nuestra dieta saludable.
 
 
Frases y citas famosas sobre el café:
 
- “Tan pronto como el café llega a su estómago, sobreviene una conmoción general. Las ideas empiezan amoverse, las sonrisas emergen y el papel se llena. El café es su aliado y escribir deja de ser una lucha”. Honoré de Balzac
 
- “Entre los muchos lujos de la mesa, el café puede ser considerado como uno de los más valiosos. El atisba la alegría sin intoxicación, y el placentero flujo de espíritus que ocasiona nunca es seguido de tristeza, languidez o debilidad”. Benjamín Franklin
 
- “Claro que el café es un veneno lento; hace cuarenta años que lo bebo”. Voltaire
 
- “El café fuerte me resucita, me causa un escozor, una carcoma singular, un dolor que no carece de placer. Más me gusta, entonces, sufrir que no sufrir”. Napoleón Bonaparte
 
- “Una buena taza de su negro licor, bien preparado, contiene tantos problemas y tantos poemas como una botella de tinta”. Rubén Darío
 
- “Yo he medido mi vida en cucharitas del café”. T.S. Eliot
 
- “El café es un bálsamo para el corazón y el espíritu”. Giuseppe Verdi
 
- “La dueña de casa debe preocuparse de que el café resulte óptimo, y el dueño de que los vinos sean de primera calidad”. Anthelme Brillat-Savarín
 
- “El café huele a cielo recién molido”. Jessi Lane Adams
 

 

 

 

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