Malas digestiones y estrés

Malas digestiones y estrés

  • Lunes, 15 Junio, 2020 - 08:00
  • Ana Luisa Glez. Cruz - Nutricionista
  • Nutrición
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No solo es una alimentación poco adecuada, el estrés influye en una mala digestión lo que desemboca en otras molestias asociadas.

Algo tan sencillo y a la vez complejo como la salivación y masticación es uno de los primeros pasos para llevar a buen término el proceso de nutrición. Sin embargo se nos olvida a veces este sencillo paso que facilitaría nuestras digestiones y nos ayudaría a comenzar la digestión de los alimentos mucho antes.

La organización mundial de la salud estima que el 33% de las consultas en gastroenterología se deben a problemas de estrés. ¿No creen que está en nuestra mano bajar esas cifras? Pues a pesar de todo es complicado.

Los traumas psicosociales, la situación de confinamiento, la dificultad para adaptarse a una nueva alimentación y los problemas laborales o la incertidumbre en general son algunos de los factores que más afectan a nuestros niveles de estrés.

Todo esto se traduce en dolores y molestias abdominales, gases, estreñimiento, síndrome del intestino irritable, úlceras, gastritis, hemorragias y un largo etcétera según cada persona y momento de la vida en el que se encuentre.

Cada digestión es diferente de una persona a otra, incluso en una misma persona a lo largo de su vida. Todo está influido por miles de factores y el estrés es uno de los más frecuentes en consulta.

A grandes males, grandes remedios

No se puede evitar que aparezca un sentimiento sin que nos demos cuenta, sin embargo si que podemos prestar un poco más de atención a como masticamos los alimentos y elegir aquellos que nos sienten mejor.

Existen alimentos cuya composición nos ayudan a la hora de aliviar el estrés. Sobre todo aquellos que son frescos, pescados azules, frutos secos, y otros que se deben adecuar a cada persona en concreto para que surtan el efecto deseado.

Al igual que la aparición del estrés se debe a múltiples factores, a la hora de atajar el problema se necesita trabajar sobre diferentes aspectos que están a nuestro alcance.

1.- Elegir buenos alimentos.
2.- Hacer preparaciones adecuadas y utilizar aderezos que no irriten la mucosa gástrica.
3.- Sentarnos y masticar los alimentos. Ingerir menos cantidad pero bien masticada para que la sensación de saciedad nos ayude en el proceso.
4.- Tomar suficiente agua a lo largo del día, para afrontar los cambios que se producen. Podemos tomar infusiones, agua zumos naturales a lo largo del día para mantener la correcta hidratación de nuestro organismo.
5.- Hacer algo de ejercicio en función de nuestra edad y estado físico. Un buen calentamiento que evite lesiones y una buena dosis de ejercicio en casa con los instrumentos que tengamos a mano nos ayudará a la hora de aliviar nuestro estado de estrés y ansiedad.

Y es que aunque existen problemas que escapan a nuestro alcance, este sí que podemos remediarlo de una manera sencilla.

¿Se apuntan?
 

 

 

 

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