Lima (Citrus Aurantifolia): el pequeño gran cítrico

Lima (Citrus Aurantifolia): el pequeño gran cítrico

  • Jueves, 11 Marzo, 2021 - 08:00
  • Ana Luisa González Cruz - Nutricionista
  • Nutrición
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Pequeña fruta cuya delgada cáscara protege una pulpa más jugosa y perfumada que la de otros cítricos de la misma familia como el limón. Es originaria desde hace miles de años del continente asiático, concretamente Irán (Antigua Persia) y Malasia aunque en la actualidad el cultivo de lima se ha extendido por todo el mundo en dos grandes grupos, las ácidas y las dulces. 
 
Por su alto contenido en agua, la lima es un excelente diurético y contribuye en la eliminación de toxinas.
 
 Limas ácidas, de interés comercial:
 
- Limas 'Tahití', 'Persa' o 'Bearss' del grupo Citrus latifolia y de fruto más grande.
- Limas 'Key' o 'Mejicana' del grupo Citrus aurantifolia de fruto más pequeño.
 
Limas dulces:
 
- Citrus limettioides, cuya variedad más cultivada es la “Lima dulce de la India”. Al no tener acidez, no se utiliza como las otras, sustituyendo al limón.
 
En origen la lima se usaba por sus propiedades conservantes en alimentos o encurtidos, aunque rápidamente con el paso del tiempo pasó a convertirse en aderezo de todo tipo de platos y a ser consumida en forma de zumos, sorbetes o cócteles.
 
Su principal componente es el agua, un 94%. Esto hace que la lima sea un excelente diurético y depurador de nuestro organismo en cuanto a la eliminación de toxinas. A su vez, ese mismo contenido en agua, por la textura de su piel más fina que en otros cítricos, afecta al mantenimiento de su alto porcentaje hídrico, por lo que se secan con rapidez, arrugándose y perdiendo su jugosidad. Además tienen tendencia a amarillear si se las expone a la luz intensa, alterando su sabor y perdiendo su acidez característica.
 
Conviene por tanto, elegir aquellos ejemplares que parezcan pesados para su tamaño, con la cáscara lisa, firme, brillante y de color verde intenso. Las pequeñas manchas marrones que pueden presentar en la cáscara, aunque les quite atractivo, no afectan al sabor.
 
A temperatura ambiente se mantienen durante una semana aproximadamente en buenas condiciones y para aumentar ese tiempo lo mejor es conservarlas en la nevera. El zumo y la cáscara también se pueden congelar y usarlas con posterioridad, mientras que la cáscara desecada o confitada se ha de conservar en un ambiente fresco y seco.
 
Incluirlas frescas de manera habitual en nuestra dieta en forma de zumo, nos aporta diferentes beneficios ya que interviene en la formación de colágeno, favorece la absorción del hierro y tiene un efecto de resistencia contra las infecciones.
 
100 gramos de Lima nos aportan:
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En conclusión que por su alto contenido en agua, la lima es un excelente diurético y contribuye en la eliminación de toxinas. Además de reforzar nuestras defensas con la vitamina C y el ácido cítrico.
 
 
 

 

 

 

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