Aceites de oliva virgen de raíz volcánica

Aceites de oliva virgen de raíz volcánica

  • Lunes, 28 Septiembre, 2020 - 08:00
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Los olivos son árboles longevos, de tradición milenaria, y aunque su origen se sitúa en el área mediterránea, gracias a su capacidad de adaptación se han expandido como una mancha de aceite desde su cuna hasta las más lejanas latitudes. Desde hace unos años, en Canarias vienen germinado unos agricultores que se dedican a este cultivo con esfuerzo y dedicación, de manera que ya se comercializan aceites de oliva virgen extra con sello insular en Gran Canaria, Fuerteventura, Tenerife y La Palma. Tal es su creciente implantación que voces de origen árabe como aceite (jugo de aceitunas) o almazara (lugar donde se exprime) comienzan a brotar de forma casi natural en los campos canarios, desde unos suelos donde se labran su particular espacio variedades como la arbequina, hojiblanca, picual o la verdial, también llamada del país.
 
 
Los productores
 
En Tenerife hay plantados, actualmente, más de 50.000 olivos, de los que entorno a 20.000 se localizan en el municipio de Arico, al abrigo de la bodega comarcal Cumbres de Abona, han creado en torno a la almazara del sur la marca Óleo Teide. Pero a pesar de la juventud de este cultivo, hasta 40 productores levantan olivos por la geografía isleña. Paso a paso se extienden de forma complementaria a otras actividades en municipios como Adeje, Granadilla y Güímar, y algunos agricultores se han animado a instalar almazaras de pequeño tamaño en sus explotaciones, como el caso de Nicolás Delgado en La Orotava, en una finca con 1.300 olivos que dan sabor a la marca Feudo Noble, y de igual manera en Tacoronte.
 
Las nueve almazaras localizadas en Gran Canaria poco a poco han ido aumentando la produccion en cada cosecha superando los 50.000 litros de aceite de oliva, una producción que sigue aumentado en volumen, pero también en calidad, y que se destina al consumo local.
 
En Fuerteventura se conocen más de un centenar de productores y los litros de aceite de oliva procesados aumentan con cada cosecha, en buena medida porque el cultivo se adapta muy bien a las características de suelo, la salinidad y al clima.
 
En Fuerteventura existen un conjunto de viticultores, que explotan la variedad verdial y orientan el cultivo con la intención de ponerlo en valor como recurso etnoturístico, junto con el vino y los frutales, bajo el sello Sabores de Fuerteventura.
 
Gastronomía y salud
 
El aceite de oliva virgen extra es zumo natural de aceitunas y, tan solo por eso, se diferencia del resto de aceites vegetales que se convierten en comestibles a base de procesos químicos de refinado. Este tipo de aceites admite varios usos alimentarios, son más estables que las grasas vegetales y no producen reacciones tóxicas cuando se les somete a fritura, asado o cocción, por lo que contribuyen a la mejora de las cualidades gastronómicas de los alimentos con platos más saludables. La mejor forma de degustar un buen aceite es impregnar unos pedazos de pan y comerlos.
 
El consumo de aceite de oliva virgen procura una alimentación responsable, saludable y comprometida y una vida sabrosa y bien aliñada, no en vano es la grasa culinaria principal de la llamada "dieta mediterránea" y concentra los mejores recursos de un antioxidante natural, gracias a sus polifenoles. Como grasa ingerida, su ingesta se relaciona con una menor prevalencia de la enfermedad cardiovascular y una mayor esperanza de vida. Tiene un efecto protector sobre las enfermedades coronarias y la hipertensión; previene el cáncer, principalmente el de mama, colorectal y de próstata; tiene influencia sobre la protección frente a la oxidación, envejecimiento y declive cognitivo (Alzheimer y Párkinson), así como también posee propiedades demartológicas (fotoprotector e hidratante).
 
 
 
 
 
 

 

 

 

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